Causas de las enfermedades gastrointestinales

Las enfermedades gastrointestinales afectan al sistema digestivo. Normalmente se ven afectados los intestinos y el estómago, aunque también puede verse afectado el esófago. La gastritis, la colitis y el estreñimiento son algunas de las más frecuentes, y no suelen ser mortales, aunque algunas bacterias, como el cólera, la salmonelosis y la shigelosis, pueden ser mortales. Y estas son algunas de las causantes:

Consumir agua contaminada

El agua en su camino desde un acuífero hasta una residencia, puede contaminarse fácilmente. Esto se debe a que el agua recorre una larga distancia a través de barreras como la suciedad, los excrementos de pequeños animales, las sales y los minerales, los gérmenes como los virus y las bacterias. Por lo cual, se recomienda limpiar el depósito o la cisterna cada seis meses para garantizar que no se contamine.

Para evitar enfermedades gastrointestinales, el agua potable debe estar libre de contaminantes, por eso es conveniente instalar un filtro de agua en tu casa. Por lo tanto, el agua potable está al alcance de tu mano, lo que garantiza que no contraigas este tipo de enfermedades.

Deshidratación

La deshidratación puede ser una causa o un resultado de los problemas gastrointestinales. Todos los procesos biológicos de la tierra, incluidos los del cuerpo humano, requieren agua. Dado que el cuerpo está formado por un sesenta o setenta por ciento de agua, por tanto, depende de ella para todas sus funciones, por lo cual debe reponerse regularmente.

Para evitar la deshidratación, debes beber entre dos y dos litros y medio de agua al día y realiza un poco de ejercicio. El sistema inmunitario, así como el cerebro y el sistema digestivo, se ven afectados por la falta de agua en el organismo. 

Tanto la higiene de las manos como la de los alimentos son deficientes

No lavar adecuadamente los alimentos crudos, como las frutas y las verduras, así como no lavarse las manos antes de comer o cocinar y después de ir al baño, es otra de las causas que provocan este tipo de enfermedades.

Las frutas y verduras tienen un alto contenido en nutrientes y agua, y son muy excelentes para el organismo, pero a menudo están contaminadas desde el momento en que se recogen hasta que llegan al hogar del consumidor. Estos contaminantes pueden ser virus, parásitos o bacterias perjudiciales para el cuerpo humano. Antes de consumir estas comidas, asegúrate de que están limpias y desinfectadas.



Contaminación del medio Ambiente

La contaminación ambiental es uno de los principales problemas que afectan al mundo entero, a su biodiversidad y a la salud de las personas desde hace mucho tiempo. Existen varias formas de contaminación, cada una de las cuales viene determinada por la región o elemento afectado, así como por los contaminantes que causan el problema. Toda contaminación tiene graves repercusiones que deben ser abordadas. 

La presencia de compuestos peligrosos en el agua, el aire o el suelo se denomina contaminación ambiental. Los contaminantes ambientales son compuestos nocivos que pueden proceder de diversas fuentes. Además, pueden encontrarse en una gran variedad de concentraciones y lugares.

Es fundamental salvaguardar el medio ambiente para disminuir la devastación del ecosistema causada por las actividades humanas. Además, los seres humanos tienen la obligación moral de proteger el medio ambiente de la contaminación y otras actividades que degradan el ecosistema. Es importante destacar que este deterioro es perjudicial, ya que pone en peligro la salud de los animales, los seres humanos y las plantas a largo plazo.

El continente africano, como el resto del mundo, se encuentra en una situación de crisis. Cada día, la situación medioambiental empeora, y si no cambiamos nuestros comportamientos, las repercusiones serán irreparables. África es el continente más caliente del mundo, el más pobre y el que alberga el segundo mayor número de ciudades altamente contaminadas.

Uno de los principales problemas medioambientales de África es la escasez de recursos naturales esenciales para vivir, como el agua limpia y la tierra fértil.